viernes, 16 de mayo de 2014

Hola, me llamo Gloria, soy una alumna de 4º de la E.S.O. participante en este blog, y os voy a contar una pequeña parte de mi vida.

Cuando vas tranquilamente paseando, lo último que piensas es en que puedas ser víctima de un acto discriminativo o que te miren con mala cara por tu forma de vestir o tu color de pelo. Yo, como muchas otras personas, siempre he recibido críticas por mi forma de vestir, pero nunca pensé que podrían llegar a señalarme por la calle un grupo de personas adultas y hacer comentarios del tipo: "esta chica no va vestida correctamente", "parece satánica" o " ¡qué vergüenza!".

Cuando llegué a mi casa y reflexioné sobre lo que había pasado, al principio me culpé por vestir así, por ser "diferente", y me preguntaba si de verdad era tan diferente a los demás, si de verdad merecía esa discriminación. A la mañana siguiente, me di cuenta de que no soy tan diferente a los demás y que había sido víctima de un acto discriminativo. Así como yo, a lo largo de sus vidas diversas personas son discriminadas por esta y muchas otras causas, y estos actos están más presentes en nuestras vidas de lo que pensamos.




1 comentario:

  1. Es preciso introducir las modificaciones que os dije en clase: falta reflexión y ampliación del foco, relacionar este hecho concreto con otros y relacionarlo con valores y derechos: respeto, convivencia, derecho a la libertad en el vestido y peinado (investigad los peinados permitidos en Corea del Norte, por ejemplo), a la propia imagen, creatividad... incluso desobediencia civil podría ser un concepto relacionado si alguien adopta una estética personal con significados políticos...

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